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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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Pr. Walter Ruiz 

Comentarios de la Lección de la Escuela Sabática 

2do. Trimestre de 2008 

"Jesús es maravilloso" 

Lección 6 

10 de Mayo de 2008 

El desafío de sus dichos 



Versículo central: "¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!" (Juan 
7:46). 

A lo largo de su ministerio el Señor fue revelando con sus palabras y actos el carácter 
de su Padre Celestial. Sus dichos arrojaban relámpagos de luz acerca de la Verdad; 
pero así como las parábolas, no todas las personas los entendían inmediatamente. De 
esta forma el Maestro llamaba la atención de sus oyentes a profundizar la comprensión 
de sus enseñanzas, y a buscar con determinación el Reino de Dios y su justicia. 



Acerca del matrimonio y la abstinencia (IVIateo 19:3-12) 

En los días de nuestro Señor, las dos instituciones que Dios había instituido en la crea- 
ción estaban bajo serio ataque: El Sábado y el matrimonio. Mientras la observancia 
sabática se había distorsionado bajo el peso de las enseñanzas de los escribas y fari- 
seos, el divorcio se había vuelto común en el pueblo judío. Un hombre podía despedir a 
su esposa con una carta de divorcio por cualquier motivo, y dado que él tenía la patria 
potestad sobre los hijos, la mujer podía quedar separada abusivamente de ellos. Algu- 
nos fariseos justificaban esta conducta basándose en Deuteronomio 24:1 -4; donde 
Moisés permitió a los israelitas el divorcio usando un instrumento legal. Aunque la nor- 
ma sólo se justificaba en casos muy graves, tenía que ser refrendada por los ancianos 
de la comunidad, e incluía la prohibición capital de volver con la mujer despedida, en el 
tiempo de Jesús la práctica se había vuelto un pretexto para una vida promiscua "legal". 

Jesús afirmó la verdadera enseñanza bíblica: Dios odia el divorcio, y éste sólo se justi- 
fica ante la desviación sexual perversa de uno de los cónyuges. La percepción del ma- 
trimonio como una institución sagrada estaba tan deteriorada incluso en la mente de los 
discípulos, que estos respondieron: "Así no conviene casarse." Jesús respondió que la 
sacralidad del matrimonio es algo que sólo una persona guiada por el Señor puede en- 
tender (Mateo 19:11) 

¿Quieres casarte? ¿Estás preparado para esto? ¿Entiendes ante el Señor lo que esto 
significa? Jesús terminó citando el caso de los eunucos. ¿Acaso será posible que una 
persona se mantenga casta por el poder de Señor? Si esto es así ¿acaso no podrá un 
matrimonio mantenerse fiel por causa del Reino de los Cielos? Un matrimonio feliz es 
una revelación de la gracia de Dios. 



Acerca del perdón (Mateo 18: 21. 22) 

¿Cuántas veces debemos perdonar a nuestros enemigos? La respuesta del Señor: 
"hasta setenta veces siete" es una de las más interesantes de las Escrituras. Los seres 
humanos somos capaces de perdonar, hasta cierto punto. El perdón inmerecido e in- 
condicional es una característica del Reino de los Cielos. Podemos llamarlo el perdón 
cristiano. Es un don divino, que el hombre no puede producir por sí mismo. Sólo se 
puede obtener sobre la base de la fe. 

¿Por qué es necesario este perdonen medio del Pueblo de Dios? Porque toda ofensa, 
una vez cometida, genera estabones consecutivos de pecado, hasta que el perdón cris- 
tiano rompe la cadena. ¿Alguien que conoces necesita este perdón? ¿Necesitas ser 
perdonado? Aquel que dijo "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" y "te 
perdono, vete y no peques más", puede llenar tu vida de este don inapreciable. Y darte 
paz. 



Acerca de la riqueza y el dar (Lucas 12:32-34) 

"Vende todo lo que tienes y dalo a los pobres" (Lucas 12:33). Cuando Jesús hizo este 
pedido al joven rico, estaba probando su fe. También estaba mostrándole el camino de 
salvación. Porque Jesús no vino para empobrecernos, sino para salvarnos. Pienso que 
si el joven rico accedía al pedido del IVIaestro, éste no sólo le hubiera proporcionado su 
sustento diario, sino que lo hubiera tornado en una fuente de bendición para la iglesia. 
Porque seguir al Salvador nunca es pérdida, siempre es abundante ganancia. El evan- 
gelio dice enfáticamente que Jesús amó a este joven. Porque se acercó a él. Esa es la 
puerta que abre el raudal de amor que hay en corazón del Señor para todos nosotros. 



Acerca de la perfección (Mateo 5:48) 

"Sed pues vosotros perfectos" dijo el Señor Jesucristo. ¿Será esta la perfecta impecabi- 
lidad? Si nosotros pudiésemos ser perfectos en este sentido, no necesitaríamos un sal- 
vador. Muchos cristianos han caído en esta suerte de puritanismo (incluso algunos de 
ellos creyentes en la abolición de la ley en la cruz). Si uno comienza por este camino se 
va a convertir en un cristiano más o menos hipócrita. El contexto es claro; Jesús está 
hablando del amor a nuestro prójimo, incluso a un enemigo. El está apelando a la 
búsqueda por parte nuestra del mayor don que puede recibir un cristiano: reflejar el 
carácter del Padre en la vida. Y su carácter es amor, que se manifiesta en actos de mi- 
sericordia y gracia. 

¿Amas al Señor? La meta del cristiano es amar a Dios para poder conocerle. Es aquí 
donde tenemos que poner nuestra voluntad. En seguirle y amarle. Es lo único que nos 
puede cambiar. Porque ser cristiano es ser esencialmente un hombre o una mujer feliz. 



Acerca de la familia (Lucas 14:26) 

El que no aborrece a su familia, no es digno de ser mi discípulo. Más de uno ha justifi- 
cado el dejar abandonada a su familia, para cambiarla por otra "opción," hasta "más 
espiritual;" al torcer por su empecinada concupiscencia el verdadero sentido de las pa- 
labras del Maestro. El verdadero sentido de este dicho se entiende al comparar todas 



las declaraciones bíblicas al respecto. No se trata de abandonar a nuestros seres que- 
ridos. Aquí el énfasis es la decisión que uno debe tomar cuando nuestros familiares nos 
aborrecen, oponiéndose a nosotros por ser seguidores de Cristo. En este caso debe- 
mos preferir al Salvador. Pero aún en esa circunstancia, la actitud frente a los oposito- 
res debe ser mostrar a Cristo en nuestras vidas. Porque el evangelio es en realidad la 
mayor bendición para la familia. Un creyente que sigue a Cristo ya santifica a su familia 
(1 Corintios 7:14). Si amamos a los demás por causa del Señor, ¿Cuánto más a nues- 
tra familia? 

Así, los dichos de Jesús son maravillosas perlas de sabiduría que nos muestran con 
claridad vislumbres del Reino de los Cielos. Nos motivan al estudio de la Palabra y nos 
conducen a reconocer la sabiduría divina. Para que podamos ser salvos y vengamos al 
conocimiento de la verdad. 

Pr. WaltherRuiz